14 years of lies, neglect and poverty

Thursday April 27, 2017

Fourteen families that were re-grouped in in shelters due to the 1996 Lili and 2002 Isidore cyclones still live in the Río Seco community of La Nilda, 16 kilometers from the highway to San Juan an Martínez in Pinar del Río,. This place previously was a military unit of the Ejército Juvenil del Trabajo (Labor Youth Army), and in the year 1994 it was transferred to a Batallón de Fuerza de Trabajo (Work Force Battalion) until in 1995 it was turned into a warehouse. In the year 2002, because of the cyclones it turned into a permanent shelter for 30 affected families from Santa Damián, Forteza and Río Seco, very low-income families who had no means of their own to re-build their homes.

A month into being sheltered, then-Vice President of the Consejo de Estado y de Ministros (Council of State and Ministers) Carlos Laje Dávila arrived at the place, along with former province Party First Secretary and other Government and Communist Party officials. Laje told the neighbors: “I commit myself to providing you with houses very soon.” Very hopefully, they all waited for an immediate answer to solve the difficult situation they were in, since many had lost their home and belongings. At first, grassroots organizations delivered food, and they were daily visited by a family doctor. Then-Delegate Sergio Carrelegue frequently visited them, and in assemblies he would state that the promise would be fulfilled, that they had to be patient and wait. Some months later, the attention and the promises disappeared.

After all those theatricals, a government commission would arrive annually but would solve nothing, delegates and leaders would visit the place and make the same promises. After some years, the roofs of the makeshift houses began deteriorating and Sergio Carrelegua’s solution was to have the toilets’ roofs removed and have them placed on the affected houses, leaving the toilets with no roof.

Sandra Haces shows a toilet with no roof or anything else

Fourteen years later, 16 families are left surviving adverse weather conditions, difficulties, dissatisfactions, shortages, exposure to cold, with no sanitation facilities, with no drinking water, surrounded by insects and rodents. Many of them suffer from cancer, there is a 27-year old who i son terminal phase, a woman with an amputated breast, two physically impaired persons; eight have died waiting for their problems to be solved. The families that have suffered 15 year of neglect and lies by the government continue to live in dire conditions.

It is not fair the those who wield power and claim to be the people’s representatives live in enormous, luxury houses when a large number of Cuban families live in semi-destroyed houses and in truly deplorable conditions.

By La Nilda CID delegate Arelis Rodríguez Silva and Sandra Haces Ramos, People’s Defenders.

14 años de engaño, abandono y pobreza


jueves, 27 de abril de 2017

En la comunidad de La Nilda, Río Seco, a 16 kilómetros de la carretera a San Juan y Martínez en Pinar del Río, viven todavía 14 familias que fueron reagrupadas en los albergues a consecuencia de los ciclones Lili en 1996 y el Isidore en 2002. Este lugar fue anteriormente una unidad militar del Ejercito Juvenil del Trabajo y en el año 1994 pasó a un Batallón de Fuerza de Trabajo hasta que en 1995 se convirtió en un almacén. En el año 2002 con el paso de los mencionados ciclones se convirtió en el albergue permanente de 30 familias damnificadas residentes de Santa Damián, Forteza y Río Seco, familias de muy bajos ingresos que no contaban con medios propios para reconstruir sus hogares.

Sandra Haces mustra un baño sin techo y sin nada

Al mes de estar albergadas, se presentaron en el lugar el otrora Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros Carlos Laje Dávila, acompañado de la ex primera Secretaria del Partido en la provincia María del Carmen Concepción y otros funcionarios del Gobierno y el Partido Comunista. Delante de los vecinos Laje manifestó: “me comprometo a que muy pronto tendrán sus casas”. Todos muy ilusionados esperaban una respuesta inmediata para solucionar la penosa situación en la que se encontraban, ya que muchos habían perdido su hogar y sus pertenencias. Al principio las organizaciones de masas entregaban comida y eran visitados diariamente por un médico de familia.  El Delegado en función en aquellos momentos, Sergio Carrelegua, los visitaba con frecuencia y en las asambleas manifestaba que lo prometido seria cumplido, que tenían que tener paciencia y esperar. Apenas transcurrido unos meses, desaparecieron las atenciones y las promesas hechas.

Después de todo este teatro, anualmente llegaba una comisión del gobierno y no resolvía nada, los delegados y dirigentes de turno visitaban el lugar y hacían las mismas promesas. Transcurrido unos años comenzaron a deteriorarse los techos de las improvisadas viviendas y la solución que dio Sergio Carrelegua fue mandar a quitar los techos de los baños para ponerlos en los techos de las viviendas afectadas, quedando los baños sin techos.

Después de 14 años quedan 16 familias sobreviviendo a las inclemencias del tiempo, dificultades, insatisfacciones, escases,  frio, sin condiciones higiénico sanitarias, sin agua potable, rodeados de insectos y roedores. Muchos de ellos enfermos de cáncer, hay un joven de 27 años está en fase terminal, una señora con un seno amputado y dos impedidos físicos; ocho han muerto en esperando que se resolvieran sus problemas. Las familias que han sufrido 15 años de abandono y engaño por parte del gobierno y continúan viviendo en condiciones precarias.
No es justo que los que ostentan el poder y dicen ser los representantes del pueblo vivan en enormes y lujosas y enormes cuando un gran número de familias cubanas viven en casas semi destruidas y en condiciones verdaderamente deplorables.

Por: Arelis Rodríguez Silva delegada del CID en La Nilda y Sandra Haces Ramos. Defensoras del Pueblo.