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Anda de parada en parada pasando los días más duros de su vida

A: La Dirección Municipal del Bienestar Social en el municipio Arroyo Naranjo.

Yo: Ernesto Alvares Díaz, vecino de calle Primera, número 234, entre Loma y Final, reparto Mendoza, municipio Arroyo Naranjo, número de carnet 75120327945, me dirijo a ustedes con el objetivo de que le den un poco de atención a aquellas personas que la requieren, los desamparados del gobierno. Esta es la situación en que se encuentra la compañera Gladis Ortiz Meza:

Gladis, era una compañera ejemplar en la comunidad en la que vivía, todos la querían por lo bondadosa que siempre fue con sus vecinos y compañeros de trabajo, pasó toda su juventud como maestra de primaria hasta que se enfermó de diabetis, lo que le provocó que le amputaran una pierna.

Desde ese momento la vida le cambio para siempre, Gladis nos cuenta que ha ido al municipio, al gobierno y al partido y nadie le ha puesto atención a su situación, peloteándola de un lado a otro sin darle la atención que se merecía, pasando el tiempo y sin ninguna solución.

Desesperada por darle un bocado de comida a su madre, decide salir para la calle en busca de ayuda de las personas, pidiendo dinero y algo de comer para poder subsistir ella y su madre. Anda de parada en parada pasando los días más duros de su vida, ya no tiene deseos de seguir viviendo. Su madre muere hace más de dos meses y no pudo ni ponerle un ramo de flores como es debido.

Personas como Gladis hay cientos en las calles de nuestra ciudad, que no encuentran solución a sus casos, habiendo trabajado para el estado como profesional parte de su vida, espero que este caso se tome con la mayor atención que se merece.

Defensores del Pueblo: Delis Ramos Ortega, Mercedes Margarita Sánchez y Niurka Caridad Ortega Cruz.

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A report by a slave who makes coal in Cuba

To whom it may concern

I Arturo Pérez Vegas, 36, am a neighbor at calle 12, Reparto Vázquez, municipio Manzanillo. I am on a pass and am doing three years as “dangerous” at La Ganja Eucalipto, which is at the Bayamo exit on the Vado de Yeso highway. Las Tunas is more than 20 km. Away.

We, the prisoners work very hard producing coal, having to put out a ton to be able to go out on a pass. We have no medical assistance, when we are sick there is no medicine, because the incoming medicine goes out to be clandestinely sold by the chiefs. They take you to the hospital when you are dying. They say health is free in Cuba, but it is so for the prison’s owners. Maj. Figueredo abuses us prisoners, he abuses us, beats us, threatens us, and we fear him because of all those things.

The prison is divided into two groups, one right here and the other in El Marabú, where they classify the coal when it is ready. They tell us that they take it to an port for export to Canada, but we do not even see, even in food, the money they receive from that sale. That goes to their pocket. It is the payment we earn working hard with the coal so we receive a pass to see our families. Food is very bad, it barely has salt, nob grease, occasionally a small piece of bread. The passes, according to the regime, are monthly.

Compared with the common prisoners, they treat us badly, since our benefits are delayed. The first pass is issued after six months, and after that every two months. The common prisoners receive it three months after, and then on a monthly basis. Common prisoners have more benefits. Although we have committed no crime, our freedom is also delayed. It is not when we serve the sentences but when another prisoner from another prison replaces us.

They do that so we continue working with coal, because no Cuban works at Marabú if it is not this way. If our release is in a year, they implement it in a year and five months, to exploit and humiliate us more.

I hope this way you can learn some more about things that happen in prisons. With nothing further, Arturo Pérez Vegas.

By María del Carmen Guisado Cisneros, CID delegate in Manzanillo, and Defensora del Pueblo (People’s Defender).