Worker abandoned by Community Services

 

Friday, April 28, 2017

From: la Defensoría del Pueblo (People’s Defense)

To: Dirección Municipal de Servicios Comunales (Municipal Bureau for Community Services)

Reynaldo Rodríguez Robert, resident at calle 2da #9, entre Chivás y Oscar Lucero in reparto Oscar Lucero in Palma Soriano was abandoned by his Community Services labor center and was left jobless and with no checkbook support after catching a foot infection which caused partial amputation.

This humble worker suffers mild mental disability who for several years worked for community services as a street sweeper without the adequate protection equipment. As he tells us he had to often do it barefoot, which led to a severe infection and amputation.

He was neither appraised nor compensated for the damages caused by the absence of adequate physical protection equipment to do his job, he was completely abandoned and does not even enjoy a humble pension.

CID’s Defensoría del Pueblo (People’s Defense) claims this citizen’s right to fair treatment and for his case to be again evaluated and appraised from a medical point of view so his situation is taken into account as an occupational disease and action is taken according to labor legislation in force.

By Nivardo Amelo Ramírez, People’s Defender and CID Coordinator for eastern Cuba.

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Trabajador abandonado por Servicios Comunales

Viernes, 28 de abril de 2017

De: La Defensoría del Pueblo

A: Dirección Municipal de Servicios Comunales.
Reynaldo Rodríguez Robert, residente en calle 2da # 9, entre Chivás y Oscar Lucero del reparto Oscar Lucero en Palma Soriano, fue abandonado por su centro laboral de Servicios Comunales y quedó sin trabajo y sin chequera que le respaldara después de adquirir una infección en uno de sus pies que resultó en su amputación parcial.

Este humilde trabajador es un discapacitado mental moderado que laboró durante varios años en servicios comunales limpiando calles sin los medios de protección adecuados. Según nos relata, muchas veces tenía que hacerlo descalzo lo que condujo a una infección severa y a la amputación.

No fue peritado y tampoco se le retribuyeron los daños que le provocó la falta de medios adecuados de protección física para desempeñar su trabajo, fue abandonado totalmente y ni siquiera disfruta de una humilde pensión.

La Defensoría del Pueblo del CID reclama el derecho de este ciudadano a un trato justo y a que sea evaluado nuevamente su caso y peritado desde el punto de vista médico para que se tenga presente que lo ocurrido se cataloga como enfermedad profesional y debe actuarse acorde con las leyes laborales vigentes.

Por Nivardo Amelo Ramírez, Defensor del Pueblo y Coordinador del CID en el oriente de Cuba.